| MODERNIZACION
EN CURSO
YESID SANDOVAL
Desde
la década de 1990 la economía de Casanare
experimenta un proceso de modernización rápido
intenso desequilibrante y muchas veces injusto entre poblaciones
sectores y territorios; una modernización a medias
que cuestiona el pasado, explica las aparentes confusiones
y contradicciones del presente, y marca el futuro inmediato
del departamento.
DE
LA GANADERIA EXTENSIVA A LA AGRICULTURA COMERCIAL
Durante décadas la sociedad casanareña se
sustentó en la tradicional ganadería extensiva
del hato/fundo llanero con baja inversión en tecnología
y empleo, complementada con explotaciones agrícolas
de pequeña escala e incipientes actividades de
comercio y servicios, y con esporádica bonanzas
tropicales en los ciclos favorables de precios en el mercado
mundial (caucho, sarrapia, quina y plumas de garza): una
economía de excedentes reducidos y caracterizada
por su aislamiento relativo del mercado y de la sociedad
nacional.
En la década de 1950 y como resultado de las presiones
de la urbanización, la industrialización
nacional y la violencia de la época, empezó
a ampliarse la frontera agropecuaria mediante la colonización
y la penetración del capital en el campo.
Casaran comenzó a albergar, por un lado, poblaciones
crecientes de campesinos, especialmente boyacenses, expulsados
de sus lugares de origen por el conflicto, la crisis del
minifundio y el aumento de la mecanización agrícola,
y por otro, a inversionistas del agro que ante el aumento
de los precios del suelo en los valles interandinos, buscaron
mejores opciones en tierras nuevas, baratas y con abundancia
de aguas, apoyados en subsidios del Estado (crédito,
mercadeo) o en los estímulos que ofrecía
el mejoramiento de las vías de comunicación.
En
los años setenta y ochenta se inicio la incorporación
del Casanare al mercado nacional. Se abrió paso
un a nueva fase de la historia económica del departamento
en el cual forma tradicional de frontera y prefería
se articuló tardíamente al desarrollo nacional,
con el impulso de sectores de población e inversión
migrante, que junto con incipientes gremios de la producción
modificaron el panorama socioeconómico territorial.
Los
cultivos de arroz sorgo y palma africana, producidos en
unidades agrícolas empresariales y con mano de
obra, capitales y agentes foráneos, empezaron a
coexistir con las ganaderías extensivas que concentraban
gran parte de la propiedad sobre la tierra disponible,
y con pequeñas explotaciones campesinas de subsistencia.
En conjunto, el sector agropecuario generaba mas de ochenta
por ciento del valor agregado de la economía y
ofrecía prácticamente todo el empleo y la
ocupación regional. Se trataba de una economía
rural y pobre en la que el noventa por ciento de los habitantes
registraban necesidades básicas insatisfechas.
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C.P.F. de Cupiagia |
Casanare
es el principal productor de petróleo de Colombia.
La renta petrolera derivada de las regalías impuestos
y utilidades –del negocio petrolero-, constituye
el eje del desarrollo nacional y regional. Gracias a estos
recursos Casanare ha conseguido un rápido crecimiento
económico y social, sin embargo, el proceso de
transformación hacia la modernidad no culmina. |
Cultivo
de arroz |
El
arroz es el principal cultivo del departamento. Representa
78% de la producción agrícola. Existen dos
variedades: el secano, que utiliza de manera intensiva
mano de obra, participa con el 42% de la producción
agrícola, y el de riego, que se caracteriza por
el uso intensivo de agua fertilizantes, insumos especiales
y modernos equipos de siembra y de cosecha, participa
con el 36% |
La
Ganadería vacuna es la principal fuente de empleo
y de ingresos para la población. La cría
se realiza en la sabana, principalmente en Paz de Ariporo
y Trinidad, mientras que la ceba y el levante se desarrollan
en el piedemonte. El hato ganadero casanareño se
estima en cerca de dos millones de cabezas, cifra que
lo sitúa en el segundo del país. |
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