Cultivan plátano, yuca y se alimentan de palmiche o palmito,
miel de abejas y algún tipo de caza y pesca; hacen el fuego
frotando trozos de bejuco; comercian con otoba, caraña y alguna
artesanía en madera y fibras de palma. De las flores del yopo
tostadas hacen un polvillo que aspiran a través de canuticos
de hueso o madera, para doparse con ésta sustantancia alucinógena.
b.-
LOS SEMICIVILIZADOS
No siendo
la mayoría de ellos exactamente sedentarios, mantienen sus
rancherías donde quedan sus mujeres e hijos mientras salen
de pesca y caza, su jefe tiene el título de capitán. Siembran
plátano del que hacen una bebida embriagante, que se llama
majule y siembran yuca para hacer, casabe y mañoco. También
estos indios como los anteriores utilizan el Yopo para doparse,
complementándose con trozos del bejuco yagué, el que mascan
insistentemente cuando están alucinados. Algunas tribus
de éste tipo, comercian con los blancos, vendiénoles juegos
de flechas, chinchorros de fibra de palma de cumare, sebucanes,
manares, sopladores, canastas y otros artículos similares.
Estos indios pertenecen al grupo Arawak Sálibas, Achaguas,
Piapocos.
c.-
LOS BRAVOS
Este grupo
indígena es nómada y de acuerdo con las dos estaciones predominante,
van escogiendo su campo habitacional. Viven, en las cercanías
de los ríos y su actividad principal se circunscribe a la
caza y a la pesca. No hacen ningún tipo de cultivo y el
curare lo fabrican del cocimiento de plantas tóxicas que
recolectan en las montañas. Son ladrones y dañinos, llegando
a emboscar a los blancos utilizando en muchos casos flechas
envenenadas con curare.
Su malicia "indígena" es aplicada en el trato
con los blancos (colonos) quienes toman represalias sin
discriminar las diferentes tribus ya sean semicivilizados
o no. Se estableció pues un enfrentamiento tradicional entre
blancos e indios qué tuvo como consecuencia las masacres
de una y otra parte. Se llamó guajibada, al hecho de reunirse
los blancos de diferentes hatos o de uno solo, muy importante,
para matar indios.
Las autoridades tanto civiles como eclesiásticas y aún militares
siempre tuvieron conocimiento de la persecución a los indios
y parece que algunos de ellos consintieron en la matanza
de indios, sino fue que participaron en ellas.
Estos indios pertenecen al grupo guahibo.
Desde luego los indios llegaban hasta las orillas de los
poblados, donde sigilosamente se escondían para asesinar
a los blancos y luego incendiar y destruir todo lo que encontraban,
incluyendo los animales domésticos y flechando a las manadas
de caballos que morían por la acción del curare.
Hacia 1946 a los hatos más importantes se destinaba una
guardia de la policía nacional para rechazar los ataques
de los indios. Esto en razón de las grandes distancias a
que estaban situadas, las fincas en los Llanos y por lo
tanto la ausencia de la autoridad era lo acostumbrado. No
había pues una fuerza del gobierno, una autoridad del gobierno,
que pudiera hacer respetar la vida y bienes de los ciudadanos
colombianos que habitaban esa región.
Hace unos cinco años en el estado de Apure, Costa del Río
Capanaparo se pudo observar primero, que patrullas volantes
en camperos cuidan qué sea efectiva la veda que se hace
para conservar la fauna de los Llanos de Venezuela siendo
informado que el gobierno de ese país, castiga severamente
a quienes infrinjan la ley de veda y segundo, a pesar de
que unos indios habían asesinado a una familia de blancos,
el gobierno de Venezuela los hizo concentrar, a través de
la guardia Nacional, en un punto llamado "Mis Delirios"
para enterarlos sobre el castigo que les recaería sí continuaban
atacando a los blancos y para suministrarles educación y
elementos agrícolas y personales. |