| |
A
PASO DE COYUNTURA
HECTOR PUBLIO PEREZ ANGEL
El
hecho es que la historia que se escribió con la
ocupación de nuestras fronteras debemos aprenderla,
comprenderla y explicarla con los parámetros de
sus propias variables y contradicciones.
Hermes Tovar P.
Colombia
es por antonomasia un país de fronteras, donde
las sociedades regionales se han desarrollado colonizado.
Y una región enmarcada en estas características
ha sido Casanare. Su historia está matizada por
fenómenos coyunturales y rupturas sociales, políticas
económicas, paradójicamente prolongados
y de lentos y rápidos procesos de crecimiento que
no han podido ser asimilados dentro de una estructura
coherente. Esto ha generado periodos florecientes y periodos
lánguidos, traducidos en complejos problemas que
se retroalimentan y se oponen a un desarrollo sostenible.
En
la región de Casanare los grupos indígenas
(achaguas, goahibos, salivas, tunebos, Etc.)han logrado
sobrevivir y a pesar de las relaciones sostenibles de
contacto y colonización que iniciaron los europeos
en el siglo XVI. Entrado el siglo XIX prevalecían
formas de integración social basadas en la complementariedad
ecológica, diversidad de estrategias de subsistencia,
comercio interribial, relaciones jerárquicas, multilinguismo,
alianzas querreras y rituales de paz para mantener el
acceso a los recursos. No obstante ,las etnias que se
caracterizaron por el sedentarismo y la actividad agrícola
desaparecieron por la explotación a que la sometió
la expansión colonizadora.
Las
relaciones de intercambio entre las comunidades de la
sabana y del pie de monte con la meseta cundiboyacense
fueron importantes. Canjeaban mantas por yopo, miel, cera,
cueros de felinos, coca, totumos, guacamayas, maní,
tabaco, pescado en abundancia miel y aves de plumería.
La sal no solo fue producto de intercambio entre los nativos,
sino que alrededor de su explotación se consolidaron
nuevos procesos de colonización y expansión
de la frontera ganadera. Augusto Gómez afirma que
la diversidad étnica y de productos generó
redes comerciales regionales e interregionales con las
dimensiones de un universo dinámico, integrado
y mas complejo que el de simples hordas y bandas salvajes
errantes sin ninguna adaptación ni compenetración
con su medio.
Una
nueva etapa de la vida regional se configuró con
la presencia europea en los llanos, manifestada en expediciones
que no consolidaron núcleos poblaciones que se
prolongan en el tiempo; por el contrario, interrumpieron
las relaciones de intercambio y alteraron drásticamente
el comportamiento socio-espacial, con lo cual se produjo
desde entonces una frontera móvil.
Las
expediciones colonizadoras que ingresaron en los Llanos
en busca de “El Dorado” tuvieron un efecto
desintegrador y devastador sobre las sociedades nativas
y desarrollaron un ambiente de esclavitud, explotación
y violencia. La encomienda y los primeros pueblos formados
bajo la esclavitud, explotación y violencia. La
encomienda y los primeros pueblos formados bajo la influencia
hispánica en la zona de piedemonte, si bien no
dieron los frutos económicos esperados, sí
sirvieron para consolidar una zona de frontera que ofrecía
dificultades para ejercer una administración política
y económica.
Con el interés de cristianizar a los nativos religiosos
y mestizos probaron distintos métodos entre filantrópicos
y violentos, llegaron inclusive a forjar rivalidad debido
a las practicas de los mestizos de cazar indígenas,
mantenidas hasta finales del siglo XX cuando ocurrió
la celebre matanza de la Rubiera en 1967.
A pesar del conflicto y el etnocidio, en un tiempo relativamente
corto los religiosos lograron crear reducciones, pueblos
de misión, hatos y haciendas agrícolas y
ganaderas. Haciendas como Caribabare, Tocaría,
Cravo y Apiay aportaron a la reactivación económica
de la región y del país en el siglo XVII
y parte del XVIII. Con la expulsión de los jesuitas
en 1767, quedó flotando en los llanos un ambiente
indefinido: una población indígena disminuida
y otra mestiza con ansias de apropiarse de la riqueza
ganadera que había quedado en las haciendas; una
nula o débil infraestructura de vías terrestres
, una indefinicion de la tenencia de tierras y un incipiente
caudillismo manifestado en el llanero que mostrará
mayor vocación de conflictos y hechos de violencia
. este panorama predominó hasta el siglo XIX.
Bajo
las anteriores condiciones, los llanos se vieron reducidos
a una situación precaria y catastrófica:
se afianzaron los vicios politico-administrativo coloniales,
los cuales han auspiciado la lenta estructuración
regional y dificultado la integración entorno nacional
e internacional. Así, los distintos procesos de
colonización fundamentaron a lo largo del tiempo
unos hitos de comportamiento que podemos avizorara, de
acuerdo con Camilo Domínguez, en cuatros aspectos:
Una violencia extrema y permanente
El predominio del latifundio y la ambigüedad en la
apropiación de tierras
La falta de vías de comunicación
La baja densidad demográfica y regional
|
Mapa
cartográfico, siglo XVII |
Durante mucho tiempo los ríos fueron el único
refernte cartográfico para representar el territorio
de cartográfico para representar el territorio de
Casanare,. Un mapa del siglo XVII sobre las rutas del tabaco
muestra las distancias entre los principales poblados. Las
instituciones hispánicas acabaron con el sistema
precolombino que desarrolló intercambio comerciales
y contactos culturales en circuitos que articularon las
cuencas del Amazonas con el Caribe, la región de
los andes y la altiplanicie de la Guyana.
Aislado del centro económico, político y demográfico
del país por la barrera andina, Casanare se convirtió
en una frontera de valor estratégico militar para
el gobierno colonial, cuyos limites orientales del piedemonte
llanero quedaron fijados de manera casi permanente desde
el siglo XVII. Este aislamiento geográfico permitió
que la región desarrollara con un alto grado de autosuficiencia.
A finales del siglo XIX y gracias a la política gubernamental
de “redescubrir” e integrar el llano a la vida
nacional, se elaboraron mapas que mostraron, por primera
vez y en detalle, ríos, poblados, caminos, hatos
ganaderos, ect. Sin embargo aun existían zonas inexploradas.
|

Puerto fluvial, Orocue |
El
desarrollo económico de Orocue y su florecimiento
comercial se presentaron de 1980 a1930, cuando fue puerto
fluvial de importancia nacional e internacional. Por allí
se exportaban cueros de becerro, res , venado y tigre; plumas
de garza , arroz , bálsamo de copaiba, caucho y sarrapia,
principalmente hacia las Antillas Holandesas, Estados Unidos,
Venezuela, Alemania, España, Francia, Gran Bretaña
y Dinamarca.
Al terminar el siglo XX había en Casanare, en explotación
y programados para explotar, aproximadamente 30 pozos petrolíferos
situados sobre todo en el piedemonte ( 12 en Tauramena,
9 en Aguazul, 1 en Nunchía , 4 en Paz de Ariporo
y 7 en Trinidad), por lo que se denominó a la región
el “ corredor petrolero”. Este sufrió
serias alteraciones de los ecosistemas por perdida de hábitat
y dispersión de la fauna, además del descapote
de los suelos, con secuelas de erosión. El aumento
de la colonización produjo una mayor demanda de recursos
naturales y contaminación atmosférica y de
los cuerpos de aguas superficiales y subterráneas. |
Departamento de Casanare - www.casanare.gov.co - Historia
|