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"El
Llanero vive en hatos, fundos, construcciones
provisoras, pobres e, insulares, que frecuentemente abandona.
La prestación de su mano de obra es intermitente, pues
nada le ata a su patrón, es en cierto sentido un nómada".
Los grupos vinculados a la economía se denomina vaqueros,
conuqueros o mensuales, en su mayoría contratados por
los hatos en épocas del trabajo del Llano. El pago es
ganado, o derecho a fundarse en los terrenos de su posesión,
a quienes le solicitan generalmente no se niegan, pues
así tienen mano de obra disponible. Se dan oportunidades
para ascender dentro de las posiciones sociales del trabajo
del Llano así: aguatero, becerrero, caballicero, vaquero,
encargado del hato y/o caporal.
El
sistema de tenencia de tierras tradicionales en la sabana
en tiempos pasados se hacia teniendo en cuenta dónde iban
pastar los rebaños de reces y bestias del hacendado, llamadas
sabanas comuneras.
De esta manera tenían más derecho sobre la tierra los
que mas animales poseían. De estos terrenos ya pocos existen.La
propiedad de los ganados era reconocido por la marca en
la oreja, lo que se realizaba cortando con un cuchillo
diferentes figuras: crucecita, punte lanza, media Puerta,
peine y clavito. El hierro se usaba cuando se recogía
los rodeos cada seis meses (en Mayo y en Diciembre) entrada
y salida de aguas.Los
tres grandes sectores que conforman la sociedad llanera
son: El sector indígena, llanero y colonos.
La
sociedad colonizadora abarca también grupos emigrantes
del interior del país, ampliando la frontera económica
del piedemonte llanero.Otro
sector es la población indígena, ubicada en resguardos,
reservas y asentamientos. El llanero es producto del mestizaje
entre el conquistador y europeo y el indígena nativo
de los Llanos Orientales. El negro también tuvo participación
en el mestizaje de esta región aunque, con más intensidad
en los Llanos Venezolanos.
Descendencia
Folclórica
Cuando
se comienza la exploración, conquista y aculturación por
parte de los conquistadores como: Nicolás de Federmán,
Jorge Spira, Felipe de Hutten, Hernán Pérez de Quezada,
Antonio de Berrío, Pedro de Tena, Francisco de Aguilar,
Francisco de Cáceres, entraron en nuestros llanos después
de Diego de Ordaz, en 1531, junto con los Jesuitas vinieron
sembrando por su misión en los nativos aborígenes de esta
región hermosa de los Llanos Orientales, sus costumbres,
religión, lenguajes, trajes, instrumentos musicales, cantos,
música y danzas.
Misioneros
de congregaciones religiosas, como: Agustinos Recoletos
y Jesuitas, las comunidades aborígenes quienes abandonaron
algunas costumbres. De este mestizaje cultural nace el
folclor llanero y en sí todo el folclor andino. Nuestros
nativos aprenden entonces, los coros, música, creencias
(religión) y costumbres, enseñadas por los sacerdotes,
de cuyo nombre cabe anotar: José Dadey, Miguel Jerónimo
de Toloza y Diego de Acuña, quienes iniciaron la catequización
jesuita en 1625. Los padres Diego de Molina y José de
Tobalina, iniciaron su ardua pero esmerada labor en 1626.
De
ésta manera los cantos religiosos y coros para las celebraciones
desplazan el canto de los indígenas y por ende, sus instrumentos. |