Gobernación de Casanare

[Saltar la barra de navegación de las migas] Usted está aquí: Inicio> Casanare Nuestro Departamento> Historia> Casanare hoy Fin barra de navegación de las migas


a a a a
Arial Georgia Tahoma Trebuchet MS Verdana

Contenido

19 de abril de 2016

Casanare hoy

A PASO DE COYUNTURA
HECTOR PUBLIO PEREZ ANGEL

El hecho es que la historia que se escribió con la ocupación de nuestras fronteras debemos aprenderla, comprenderla y explicarla con los parámetros de sus propias variables y contradicciones.
Hermes Tovar P.

Colombia es por antonomasia un país de fronteras, donde las sociedades regionales se han desarrollado colonizado. Y una región enmarcada en estas características ha sido Casanare. Su historia está matizada por fenómenos coyunturales y rupturas sociales, políticas económicas, paradójicamente prolongados y de lentos y rápidos procesos de crecimiento que no han podido ser asimilados dentro de una estructura coherente. Esto ha generado periodos florecientes y periodos lánguidos, traducidos en complejos problemas que se retroalimentan y se oponen a un desarrollo sostenible.

En la región de Casanare los grupos indígenas (achaguas, goahibos, salivas, tunebos, Etc.)han logrado sobrevivir y a pesar de las relaciones sostenibles de contacto y colonización que iniciaron los europeos en el siglo XVI. Entrado el siglo XIX prevalecían formas de integración social basadas en la complementariedad ecológica, diversidad de estrategias de subsistencia, comercio interribial, relaciones jerárquicas, multilinguismo, alianzas querreras y rituales de paz para mantener el acceso a los recursos. No obstante ,las etnias que se caracterizaron por el sedentarismo y la actividad agrícola desaparecieron por la explotación a que la sometió la expansión colonizadora.

Las relaciones de intercambio entre las comunidades de la sabana y del pie de monte con la meseta cundiboyacense fueron importantes. Canjeaban mantas por yopo, miel, cera, cueros de felinos, coca, totumos, guacamayas, maní, tabaco, pescado en abundancia miel y aves de plumería. La sal no solo fue producto de intercambio entre los nativos, sino que alrededor de su explotación se consolidaron nuevos procesos de colonización y expansión de la frontera ganadera. Augusto Gómez afirma que la diversidad étnica y de productos generó redes comerciales regionales e interregionales con las dimensiones de un universo dinámico, integrado y mas complejo que el de simples hordas y bandas salvajes errantes sin ninguna adaptación ni compenetración con su medio.

Una nueva etapa de la vida regional se configuró con la presencia europea en los llanos, manifestada en expediciones que no consolidaron núcleos poblaciones que se prolongan en el tiempo; por el contrario, interrumpieron las relaciones de intercambio y alteraron drásticamente el comportamiento socio-espacial, con lo cual se produjo desde entonces una frontera móvil.

Las expediciones colonizadoras que ingresaron en los Llanos en busca de “El Dorado” tuvieron un efecto desintegrador y devastador sobre las sociedades nativas y desarrollaron un ambiente de esclavitud, explotación y violencia. La encomienda y los primeros pueblos formados bajo la esclavitud, explotación y violencia. La encomienda y los primeros pueblos formados bajo la influencia hispánica en la zona de piedemonte, si bien no dieron los frutos económicos esperados, sí sirvieron para consolidar una zona de frontera que ofrecía dificultades para ejercer una administración política y económica.
Con el interés de cristianizar a los nativos religiosos y mestizos probaron distintos métodos entre filantrópicos y violentos, llegaron inclusive a forjar rivalidad debido a las prácticas de los mestizos de cazar indígenas, mantenidas hasta finales del siglo XX cuando ocurrió la celebre matanza de la Rubiera en 1967.
A pesar del conflicto y el etnocidio, en un tiempo relativamente corto los religiosos lograron crear reducciones, pueblos de misión, hatos y haciendas agrícolas y ganaderas. Haciendas como Caribabare, Tocaría, Cravo y Apiay aportaron a la reactivación económica de la región y del país en el siglo XVII y parte del XVIII. Con la expulsión de los jesuitas en 1767, quedó flotando en los llanos un ambiente indefinido: una población indígena disminuida y otra mestiza con ansias de apropiarse de la riqueza ganadera que había quedado en las haciendas; una nula o débil infraestructura de vías terrestres, una indefinición de la tenencia de tierras y un incipiente caudillismo manifestado en el llanero que mostrará mayor vocación de conflictos y hechos de violencia. Este panorama predominó hasta el siglo XIX.

Bajo las anteriores condiciones, los llanos se vieron reducidos a una situación precaria y catastrófica: se afianzaron los vicios político-administrativo coloniales, los cuales han auspiciado la lenta estructuración regional y dificultado la integración entorno nacional e internacional. Así, los distintos procesos de colonización fundamentaron a lo largo del tiempo unos hitos de comportamiento que podemos avizorara, de acuerdo con Camilo Domínguez, en cuatros aspectos:
Una violencia extrema y permanente
El predominio del latifundio y la ambigüedad en la apropiación de tierras
La falta de vías de comunicación
La baja densidad demográfica y regional 

Durante mucho tiempo los ríos fueron el único referente cartográfico para representar el territorio de cartográfico para representar el territorio de Casanare,. Un mapa del siglo XVII sobre las rutas del tabaco muestra las distancias entre los principales poblados. Las instituciones hispánicas acabaron con el sistema precolombino que desarrolló intercambio comerciales y contactos culturales en circuitos que articularon las cuencas del Amazonas con el Caribe, la región de los andes y la altiplanicie de la Guyana.

Aislado del centro económico, político y demográfico del país por la barrera andina, Casanare se convirtió en una frontera de valor estratégico militar para el gobierno colonial, cuyos límites orientales del piedemonte llanero quedaron fijados de manera casi permanente desde el siglo XVII. Este aislamiento geográfico permitió que la región desarrollara con un alto grado de autosuficiencia. A finales del siglo XIX y gracias a la política gubernamental de “redescubrir” e integrar el llano a la vida nacional, se elaboraron mapas que mostraron, por primera vez y en detalle, ríos, poblados, caminos, hatos ganaderos, etc. Sin embargo aún existían zonas inexploradas.

El desarrollo económico de Orocue y su florecimiento comercial se presentaron de 1980 a1930, cuando fue puerto fluvial de importancia nacional e internacional. Por allí se exportaban cueros de becerro, res , venado y tigre; plumas de garza , arroz , bálsamo de copaiba, caucho y sarrapia, principalmente hacia las Antillas Holandesas, Estados Unidos, Venezuela, Alemania, España, Francia, Gran Bretaña y Dinamarca.

Al terminar el siglo XX había en Casanare, en explotación y programados para explotar, aproximadamente 30 pozos petrolíferos situados sobre todo en el piedemonte ( 12 en Tauramena, 9 en Aguazul, 1 en Nunchía , 4 en Paz de Ariporo y 7 en Trinidad), por lo que se denominó a la región el “ corredor petrolero”. Este sufrió serias alteraciones de los ecosistemas por perdida de hábitat y dispersión de la fauna, además del descapote de los suelos, con secuelas de erosión. El aumento de la colonización produjo una mayor demanda de recursos naturales y contaminación atmosférica y de los cuerpos de aguas superficiales y subterráneas.

 

Utilidades

[Ir al inicio de esta página] [Ver en formato amigable para la impresora] [Recomendar esta sección a un amigo]
[Página generada en: 0.139 segundos] [Querys Ejecutados:208] [Querys Cacheados:0]